¿Aguas radiactivas? ¡Y también condones!

Composición de imágenes tomadas de de la página  del  “Health Physics Historical Instrumentation Museum Collection”. Aunque se ha escrito que estos condones estaban recomendados para aumentar el vigor y “lucirse” (nunca mejor dicho, por lo de la luminiscencia), lo que dice el prospecto es que estaban indicados como defensa frente a enfermedades.

Allá por la frontera entre los siglos XIX y XX Becquerel descubría lo que hoy llamamos radiactividad y Marie Curie aislaba el radio, el elemento químico que la daría nombre.

Es un metal blanco y brillante, que emite, sin energía externa, una bonita (dicen) luz azul claro.

Se vendieron muchos productos radiactivos, algunos en farmacias y parafarmacias y otros en colmados o droguerías, productos que van desde los preservativos a los que se refiere la imagen que encabeza esta entrada hasta tabletas de chocolate y chicles para la limpieza bucal, pasando por pasta de dientes, remedios para el reumatismo y otras dolencias, juegos y juguetes para niños, cigarrillos, supositorios para recuperar el vigor sexual, mantequilla, galletas y cerveza, entre otras muchas especialidades [1].Un metal que fascinó a medio mundo con lo que parecían superpoderes y para el que la industria no tardó en ver posibilidades comerciales, aplicándose a sacar jugo de esa nueva energía “sutil y vivificadora” recién descubierta, inundando el mercado con objetos que presumían de radiación.

Composición de imágenes tomadas de de la página del “Health Physics Historical Instrumentation Museum Collection”. http://www.orau.org/ptp/collection/quackcures/radiumwaterjarwtr.htm. y  https://www.orau.org/ptp/collection/quackcures/Revigator.htm

De entre todo ese maremágnum, en este blog es razonable que nos centremos en el agua, a la que también se acercaron los “emprendedores”, que comercializaron distintos modelos de jarras para radiarla, en una práctica casi normal en los años 20 y 30 del siglo pasado.

Pero la cosa no se quedó ahí, en el agua radiada “artificialmente” sino que llegó a los balnearios “naturales”. En un anuncio de la época se lee [3]: “las aguas de Panticosa, Urberuaga, Caldas. Aliseda, etcétera, cuyos escasos componentes apenas si se precisan por un minucioso análisis químico, deben sus notables virtudes medicinales al poder radiactivo de que están dotadas. Hasta el descubrimiento del Radio, acaecido recientemente, en 1900, nadie podía explicarse esa misteriosa acción. Hoy la incógnita está despejada. A la Radiactividad deben su renombre los manantiales más famosos: esa energía sutil y vivificadora que emanan sus aguas, que no sólo hacen más «activos» sus principios químicos, sino que a la par es el tónico por excelencia de los organismos quebrantados, saldando el déficit del desgaste nervioso”. Las instrucciones del sistema  Revigator, quizá el entonces más popular, dicen: “1. Llene la jarra todas las noches.  2. Utilice un hidrante o cualquier agua buena.  3. Beba tranquilamente cada vez que tenga sed hasta completar una media de seis vasos al día…”, porque, como se explicaba en el folleto, “los millones de rayos penetran en el agua para formar ese saludable elemento que es la RADIO-ACTIVIDAD. Al día siguiente, toda la familia dispondrá de seis litros de auténtica y saludable agua radioactiva[2].

Y no era un caso aislado. En 1924 la “Asociación de propietarios de balnearios y de manantiales de aguas minero-medicinales de España” editó una guía en la que se recogen 35 establecimientos. De ellos, en 23 se cita laudatoriamente la radiactividad de su agua [4].

En cuanto al agua de boca, se desencadenó una carrera por erigirse en “la más radiactiva”, ya que, como se lee en la presentación del manantial de Solares en la guía citada más arriba, “Hoy está demostrado que las aguas son tanto más beneficiosas cuanto mayor radioactividad poseen, dentro de la escasa composición química, que hoy se considera como factor secundario”.

Así, el agua de Lurisia, en Italia, se autoproclama como “la más radiactiva del mundo[5] y la de Luso describe su manantial como el “1º en radiactividad de Portugal[6], puesto que le disputa el Agua Radium (“la más radiactiva de Portugal y una de las más radiactivas del mundo[7]). En España, el Agua de Valdemorillo (manantial Los Barrancos) también se consideraba “la más radiactiva del mundo: 50.000 voltios hora-litro[8] mientras que el Aigua de Palou se proclamaba como ”la más rica en Radio[9]  (el manantial, situado en Granollers, se denominaba “font del Ràdium”). [10]

Hay bastantes etiquetas de aguas minerales que fanfarroneaban de su radiactividad inigualable. Las referencias de las que figuran en primer plano aparecen en el cuerpo de la entrada

En resumen, hubo un tiempo en el que decir “radium”, como hoy decir “platinum”, era decir lo más. Un tiempo que se prolongó algunas décadas (doy fe de que al menos hasta los años 60 existían algunos de estos productos en el mercado), pese a existir evidencias de sus riesgos, concretados en que mucha gente muriera por causa de las radiaciones, incluyendo a la misma descubridora del radio, Marie Curie, en 1934. Fue tristemente famoso el llamado caso de las cinco del radio, que inició un cambio importante en la legislación laboral y al que se refiere la imagen adjunta [11].

Sirva esta imagen (tomada de http://www.waterburyobserver.org/node/586) para recordar el tristemente famoso caso de “las chicas del radio”. Las desgraciadas protagonistas fueron las mujeres que trabajaban pintando las esferas de relojes con pintura radiactiva para que brillaran en la oscuridad y a las que, en aras de la productividad, se recomendaba mantener tersa la punta de los pinceles pasando las cerdas por los labios. La radiación pudo afectar a varios miles de, en su mayor parte, trabajadoras, ignorándose cuantas de ellas murieron por esa causa

Como final una nota un tanto desasosegante. Cierto es que existen aplicaciones médicas de las radiaciones, pero nadie, en su sano juicio, consumiría hoy las aguas tal y como las describen los anuncios que hemos visto, pero, muchas de ellas son las mismas, con un nivel radiactivo muy semejante [12], que hoy encontramos en el super…

Sirva todo lo dicho para llevarnos a reflexionar acerca de los riesgos de dejar que sean los “emprendedores”, la iniciativa (económica) privada, los mercados, quienes decidan hacia dónde y cómo debemos avanzar. O, siendo un poco más radicales, a cuestionar la ilusión de la capacidad infinita de nuestra especie para encontrar en el momento justo la solución apropiada para cada problema que se nos plantee. No siempre es así y ahora, cuando ya los “experimentos” se plantean a escala planetaria, el primer error puede ser también el último. Antes de poner en práctica primicias técnicas parece “justo y necesario” aplicar el principio de prudencia. Sobre todo si los que patrocinan las innovaciones son los mercaderes.


EFEMÉRIDES

Hoy, cuando preparo esta entrada (17 de junio, día mundial de lucha contra la desertificación), el calendario del agua, el saneamiento y la higiene (puedes acceder a él desde la entrada “Pensando en agua, saneamiento e higiene, ¿sabías que…?” o bien directamente pinchando aquí)  te dice que “la desertificación se vincula estrechamente a la escasez de agua y por tanto su expansión lleva implícita la escasez en su disponibilidad”.

En esa línea, te anima a conocer más datos sobre la relación entre desertificación y otros problemas ambientales globales y derecho al agua en el libro “Derecho al Agua y a un Medio Ambiente sano para una vida digna”.


NOTAS PERFECTAMENTE PRESCINDIBLES

[1] Pueden verse imágenes de estos productos y muchos otros en https://ellanzallamas.com/2014/08/27/aquellos-tiempos-del-radium/https://www.orau.org/ptp/collection/brandnames/brandnames.htm; https://www.orau.org/ptp/collection/consumer%20products/consumer.htmhttps://www.orau.org/ptp/collection/atomictoys/atomictoys.htm;  http://funnypictures.me/radioactive-products-from-past-that-people-actually-used/; http://www.fogonazos.es/2008/06/la-radioactividad-os-sienta-tan-bien.html y http://io9.gizmodo.com/seriously-scary-radioactive-consumer-products-from-the-498044380

[2] Citas tomadas de la página  del  “Health Physics Historical Instrumentation Museum Collection” de la “Oak Ridge Associated Universities (ORAU)”:

[3] La publicidad apareció en el diario ABC del día 18 de mayo de 1909. El anuncio glosa las virtudes de los spas radiactivos y, en particular, del “magnífico” establecimiento regentado por la Sociedad Española del Radio y sus Aplicaciones, situado en los números 19 y 21 de la calle Infantas de Madrid y que traía las ventajas de los balnearios a la ciudad, evitando molestos desplazamientos.

[4] Puede accederse al catálogo en http://bibliotecadigital.jcyl.es/es/consulta/registro.cmd?id=1525

[5] Está referenciado el cartel propagandístico en http://www.ganzomag.com/italian-radium-craze.html

[6] La información procede del museo de la Sociedad de Aguas de Luso (en misma ciudad de Luso, en Portugal), donde se exhiben algunas etiquetas antiguas de las aguas embotelladas.

[7] Se puede ver una referencia completa a este balneario en http://de-otro-tiempo.blogspot.com.es/2012/05/radium-las-termas-radiactivas.html

[8] En la página de divulgación de la Universidad autónoma de Barcelona se recoge un anuncio que expresa esa característica: http://www.uab.cat/web/detalle-noticia/default-1345680342040.html?articleId=1096482698064

[9] Extraído del Archivo digital del Ayuntamiento de Granollers, que reproduce un anuncio contenido en la publicación La Gralla de 3-11-1935, pag. 13: http://arxiumunicipal.granollers.cat/ArxiuDigital/

[10] Pueden referirse muchas otras aguas que se proclamaban como las más radiactivas (por ejemplo, las Aguas de Lérez, en Pontevedra eran “las mas radiactivas de las analizadas hasta el presente”). Esta proliferación de vencedores en la carrera por la mayor radiactividad era posible por no estar todavía normalizada la forma de medir; era un fenómeno tan recientemente conocido y de una naturaleza tan nueva que todavía no se había establecido entonces ni siquiera las unidades de medida. Se puede profundizar en este tema, por ejemplo, en http://www.investigacionyciencia.es/blogs/fisica-y-quimica/24/posts/aguas-minerales-radiactivas-11822.

[11] Se trata de las mujeres que trabajaban pintando esferas de relojes con pintura radiactiva (puede accederse a un anuncio de estos relojes en http://www.magazine-advertisements.com/uploads/2/1/8/4/21844100/eternalite-radium-dial-alarm-clock-1.jpg) y que sufrieron un deterioro físico progresivo. Fueron cinco las mujeres que pusieron denuncia contra la compañía (U.S. Radium) y mantuvieron un litigio que duró más de una década, pese a lo duro de la enfermedad que, a la larga, les condujo a la muerte (como simple indicación de la dureza, consta que ninguna de ellas, en la primera sesión ante el tribunal, pudo levantar el brazo para prestar juramento). En distintas factorías dedicadas al pintado radiactivo trabajaron, en ese tiempo, alrededor de 4.000 personas (mayoritariamente mujeres), muchas de las cuales enfermaron (primero anemia, luego fracturas óseas, más tarde necrosis de la mandíbula…) pero se ignora cuantas murieron por causa de la radiación. Como consecuencia del proceso se modificó de manera significativa la legislación sobre derechos laborales. Puede profundizarse en el tema en http://www.proteccion-laboral.com/chicas-del-radio-in-memoriam/, https://en.wikipedia.org/wiki/Radium_Girls, o en http://www.orau.org/ptp/collection/radioluminescent/radioluminescentinfo.htm

[12] El periodo de semidesintegración del radio (tiempo necesario para que se desintegren la mitad de los núcleos de una muestra inicial de un radioisótopo) es de 1.600 años.

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2 respuestas a ¿Aguas radiactivas? ¡Y también condones!

  1. JCB dijo:

    Pues he bebido en mis paseos en bici por los años 70/80 a menudo en las fuentes de Valdemorillo
    http://elpais.com/diario/2007/08/26/madrid/1188127462_850215.html .Ya veremos.
    El sentido emprendedor no debe ser apropiado sólo en el sentido comercial, económico… sino en el muy conveniente de la ilusión , el riesgo , la aventura , la creatividad , la lucha , el decir que no a lo establecido…aspectos que veo positivos socialmente hablando.
    Saludos

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    • La verdad es que no sé a quién procede aplicar el calificativo de “emprendedor” en todo este asunto, si a las mujeres que trabajaron pintando relojes en US Radium o a sus empresarios: “La actitud de los responsables es acreedora a muchos epítetos peyorativos. Se da la circunstancia de que los propietarios y científicos de la firma, familiarizados con los efectos nocivos del radio, evitaban escrupulosamente toda exposición a la sustancia. Los químicos de la planta usaban pantallas de plomo, máscaras y pinzas. Flagrante es la paradoja de que incluso US Radium había distribuido entre la comunidad médica literatura ‘ad hoc’ en la que se describían los efectos lesivos del radio” (http://www.proteccion-laboral.com/chicas-del-radio-in-memoriam/). O, cambiando de tema, al laboratorio responsable de la talidomida o a las mujeres embarazadas que lo utilizaron… Miedo dan, en un mundo global como el que hoy vivimos, aquellos emprendedores que experimentan a escala planetaria, sin respetar un mínimo principio de prudencia (incluso a costa de ser un poco más lentos innovando).

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